Por Edgar Flores, integrante del Taller de Criminología.
La extorsión debe entenderse como un fenómeno criminal complejo. Para un comerciante la extorsión no representa únicamente una pérdida económica. Cuando el pago exigido se vuelve periódico y está acompañado por amenazas, el negocio puede convertirse en un espacio condicionado por el miedo. Mujica et al. (2026) lo describen como una forma de extorsión sistémica que opera como un “impuesto criminal” sobre la economía local. Bajo estas condiciones, la extorsión puede funcionar como una especie de renta criminal y contribuir al control de actividades económicas locales.
Este concepto nos permite comprender y analizar por qué el comerciante no siempre puede ser visto simplemente como una víctima individual pues su negocio puede encontrarse dentro de un territorio donde existe una estructura de control más amplia. La magnitud de las denuncias refuerza la necesidad de observar el fenómeno desde esta perspectiva. En 2025, el Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana reportó 26 728 denuncias por extorsión a nivel nacional. Las tasas más altas se registraron en Tumbes (229,9) y La Libertad (201,0), cuyos niveles casi triplicaron el promedio nacional. También destacaron Región Lima (139,9), Piura (128,5) y Lima Metropolitana (106,8). En conjunto, estas cinco jurisdicciones concentran los mayores índices del país y configuran un corredor de alta incidencia que se extiende principalmente por la costa norte y el área metropolitana de Lima.
Denuncias por extorsión a nivel nacional

Fuente: SIDPOL. Elaboración: Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana.
El impacto sobre el comerciante puede producirse por varias vías. Existe una pérdida directa cuando parte de los ingresos debe destinarse al pago exigido. También aparecen costos indirectos: reducción de horarios, cierre temporal o definitivo del negocio, disminución de inversiones y cambios en las rutinas familiares. Además, el miedo puede dificultar la denuncia. El estudio de Mujica et al. (2026) advierte precisamente que las estadísticas oficiales no capturan necesariamente toda la extensión de la extorsión debido a factores que afectan la disposición de las víctimas a denunciar.
Frente a ello, es insuficiente pedirle al comerciante que simplemente denuncie y continúe trabajando como si nada hubiera ocurrido. La denuncia debe estar acompañada por mecanismos que reduzcan el riesgo de represalias y por una estrategia territorial que proteja a quienes participan de la actividad comercial. El estudio propone fortalecer asociaciones de comerciantes y vecinos, implementar sistemas de alerta, mejorar el registro y protección de establecimientos, recuperar espacios públicos y aumentar la vigilancia coordinada entre autoridades (Mujica et al., 2026, pp. 32–38).
Por lo tanto, la discusión sobre extorsión debería colocar al comerciante en el centro de la política de seguridad. Protegerlo no significa únicamente capturar al responsable de una amenaza, sino garantizar que pueda trabajar sin incorporar el miedo como un costo permanente de su actividad. Cuando una persona debe pagar para mantener abierto su negocio, la extorsión además de afectar a su bolsillo, altera las reglas bajo las cuales funciona la economía local.
Para ello, la respuesta estatal necesita combinar investigación criminal, protección de víctimas, vigilancia territorial, coordinación municipal y policial y participación organizada de los propios comerciantes. El objetivo no debería ser que el comerciante aprenda a convivir con el cobro extorsivo, sino que pueda desarrollar su actividad económica sin que una organización criminal determine cuánto puede ganar, cómo debe trabajar o si tiene derecho a permanecer en su propio territorio.
Bibliografía:
Ministerio del Interior. (2026). La extorsión en el Perú (2019-2025): Evolución, expansión territorial y violencia asociada. Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana. https://www.gob.pe/institucion/mininter/informes-publicaciones/8421227-reporte-estadistico-interinstitucional-de-la-criminalidad-en-el-peru-la-extorsion-en-el-peru-2019-2025-evolucion-expansion-territorial-y-violencia-asociada
Mujica, J.; Zevallos Trigoso, N. Campos-Vásquez, C. (2026). Extorsión en áreas comerciales urbanas. Una estrategia de intervención. Lima, Centro de Altos Estudios Nacionales, Instituto de Criminología. https://caen.edu.pe/2026/09/09/libro-extorsion-en-areas-comercionales-urbanas/
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