«Este es un delito bien complejo, que, además requiere de que la víctima extorsionada brinde muchos datos y que participe activamente. Evidentemente, la gente tiene temor. Se necesita no solo de un buen equipo investigador, sino de mucha tecnología para poder demostrar la responsabilidad penal de los participantes. Entonces, la suma de todos esos factores hace que el tema sea bastante difícil de perseguir»

